lunes, 1 de octubre de 2012

No me abandones Cataluña


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Las reacciones españolas a la gran marcha de Barcelona han ido de la ignorancia inicial (RTVE intentó que pasara desapercibida) al posterior despecho y al gesto perplejo. Ahora es tiempo de análisis y ya son miles los que tratan la explosión catalana.

Casi todos asumen que los líderes catalanes son responsables del siniestro, pero ellos sólo pueden seguir la opinión pública, verdadero torrente que ha de terminar con Cataluña afuera de España. Por eso llamaron a elegir un nuevo Congreso en noviembre, que consultará a la ciudadanía catalana sobre la Independencia. “Al fin nada es eterno”, ni los estados históricos.

Cataluña se ha enamorado de la independencia y la libertad y no entiende razones económicas (si las hay), ni constitucionales, ni compromisos históricos. La crisis española despertó su sensibilidad e imaginación. “Siente” que España ha fracasado y que hay que buscar nuevas fórmulas. Preferible un albur que “la crónica de una muerte anunciada”. La pasión que hoy la anima es su fuerza para salir del fondo del hoyo en que se encuentra.

España gritará, acusará, llorará, amenazará. Pero es impotente y no tiene recursos. Está de rodillas esperando su ejecución. Para ella el dolor y el abandono. Para Cataluña la esperanza.

Con otras independencias en el horizonte la Unión Europea acomodará sus instituciones políticas a los independentismos. Deberá cuidar también la continuidad del comercio regional para evitar mayores males.

Los catalanes seguramente renunciarán al euro e introducirán su propia moneda para ser competitivos de inmediato, y llamarán a sus acreedores para ordenar el “gran desmadre español”, renegociarán y castigarán las deudas, las propias y las que asuman de España, públicas y privadas (¡escalofríos de los banqueros!).

¿Por qué no considera Rajoy algo parecido en España? ¿Será peor que el “rescate europeo”? ¿Son más importantes los bancos europeos que su país? ¿No es hora de terminar la lenta agonía a la que se ha sometido al pueblo español?

“Quédate, quédate toda la negra noche, hasta que llegue el día siguiente”. Ya se oye en España esta canción que suplica a Cataluña. Pero la noche española es una noche llena de horrores y los catalanes la quieren más prometedora.

Publicado en Estrategia

viernes, 21 de septiembre de 2012

El Día de la Independencia


La Unión Europea ha hecho obsoletos los viejos Estados y abre paso a  incontables regionalismos que enriquecen el panorama europeo.

“La magnitud del descalabro hace pensar que la sociedad española hará un ajuste de cuentas radical con la política y los políticos… ¿Resistirá el Estado Español? ¿Se derrumbará para dar paso a nuevas realidades como el Estado Vasco y el Estado de Cataluña?” (columna del 26 de junio). Ya hay respuesta. La dio la gigantesca concentración de catalanes del 11 de septiembre.

En España parecía razonable frente a la crisis “ganar tiempo”, pero se olvidó a la ciudadanía que tiene su propio pulso y actúa sin saber de los tiempos de los políticos y de los economistas. El Estado español ya no da seguridad a los catalanes, que lo sienten como una amenaza para la vida del ciudadano común y por eso el millón o millón y medio de manifestantes enterró la bandera española y levantó la de Cataluña. Ahora, retrotraer las cosas a la situación anterior es prácticamente imposible.

El Estado español estiró la cuerda y ésta al fin se cortó. Aunque Madrid no lo quiera reconocer, lo que pasó en Barcelona marcará un antes y un después en España. Se repite una rebelión ciudadana como las que terminaron con el Comunismo y la URSS, donde las manifestaciones masivas hicieron que ya no hubiera vuelta atrás: se había roto el dique y el agua corrió con fuerza incontenible.

La independencia catalana no parece tan traumática como otras. El Estado español ha ido cediendo cuotas de soberanía: la defensa depende de la OTAN, su moneda es el Euro, el BCE será pronto un verdadero Banco Central, las Relaciones Internacionales las dicta la Unión Eurpea, no existen fronteras, hay libertad total de comercio y las personas se pueden desplazar libremente. No se observa por dónde Cataluña, como socia de la Unión Europea, pueda echar de menos al Estado español. La Unión Europea ha hecho obsoletos los viejos Estados y abre paso a incontables regionalismos que enriquecen el panorama europeo. Una Europa que recibió a Finlandia, Lituania, Eslovenia, Eslovaquia, Latvia, Estonia, ¿se negará a Cataluña, Escocia, el País Vasco?

La crisis ha hecho que “lo más inesperado pueda suceder”. La economía ha cedido el paso a la política. Son los efectos de la crisis en toda su crudeza (columna del 27 de enero).

lunes, 10 de septiembre de 2012

Empresarios en la Educación

Los recursos que generará la reforma tributaria recién aprobada no vendrán mal para apuntalar nuestro sistema educacional. Es demasiado grande la escasez de ellos para una tarea que tiene hoy primera prioridad social.

Quedó la sensación que las urgencias y la necesidad de lograr acuerdos desviaron la discusión y el análisis de los temas fundamentales: ¿Qué nivel debe tener la educación técnica y profesional para las nuevas generaciones? ¿Cuál es la educación en humanidades necesaria para formar mejores personas y mejores ciudadanos? ¿Qué calidad de profesores se requiere para impartirlas y en qué cantidad? ¿Qué remuneraciones aseguran tanto la calidad como la cantidad de ellos? Las respuestas darían una medida del real problema que tenemos enfrente. No se necesita ser un especialista para intuir que los recursos necesarios para enfrentarlo han de ser muy superiores a todo lo que hemos conocido hasta ahora. Por eso debemos asumir que una BUENA EDUCACIÓN es el GRAN PROYECTO que tenemos por delante. Seguir la política del avestruz puede ser catastrófico y causa de grandes males y frustraciones sociales, que ya sabemos no terminan bien.

La magnitud del desafío hace necesario el compromiso radical de toda la sociedad. Por eso se echa de menos que no se convoque de manera decidida a los empresarios con su creatividad y capacidad ya probada (si de algo nos podemos enorgullecer es del progreso económico de los últimos treinta años del cual ellos han sido protagonistas). Pueden aportar significativamente a la creación de la gran estructura educativa requerida, pues son los únicos capaces de administrar y controlar los ingentes recursos que deben aplicarse  de norte a sur del país. Pensar que el Estado pueda hacerlo es de una ingenuidad infantil.

En el futuro la educación necesitará muchos más recursos de los que recién se han aprobado y como tendrán que provenir de los impuestos que pagan las empresas, es conveniente desde ya pensar en algún sistema que incorpore a los empresarios como importantes actores del futuro sistema educacional. Es una fórmula viable en el corto y mediano plazo para dar el gran impulso que hace falta en nuestra educación.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Central Castilla


Es sospechosa la insistencia en “la judicialización”, ese fantasma que acecha a los proyectos, el favorito de los “terroristas eléctricos”.

El Sr. Batista, brasileño, principal dueño de Castilla, declaró que no se pueden hacer negocios en Chile. Es una consecuencia del fallo unánime de la Corte Suprema contrario a su empresa. Lo dice quien viene del paraíso de la corrupción y el mismo día que se informa que la inversión extranjera fue en el primer semestre de este año, un 80% más alto que el 2011, alcanzando una tasa sobre el PIB casi tres veces superior a la brasileña. Los inversionistas extranjeros aprecian que en Chile funcionen la ley y los tribunales.

Los jueces de la Corte Suprema no tienen la culpa que Castilla haya sido poco prolija en su proyecto respecto a las normas ambientales. Lo mismo sucedió con Río Cuervo. Por algo el gerente de HidroAysén declaró después del fallo de Castilla, que hay “que estar seguro de que uno no va a cometer errores” en los proyectos eléctricos. A confesión de parte…
Castilla desató nuevamente la campaña del terror eléctrico. Reaparecen los mismos catastrofistas que ya resultan tediosos.

¿Hasta cuando repiten la misma letanía? ¿No oyen del “shale gas” y que ENAP el próximo año importará gas líquido a la mitad del precio actual? ¿Y de los terminales gasíferos? ¿Y de las mineras que han “tomado el toro por las astas” e instalan sus propias generadoras? ¿No conocen los proyectos de generación que se construyen actualmente y los que ya han obtenido las aprobaciones ambientales? ¿No saben que Corea del Sur ha progresado en forma impresionante sin fuentes de energía “barata”? Asumen que no habrá empresas que quieran beneficiarse del desafío eléctrico del norte, y así olvidan que la lógica de la economía de mercado ha sido muy exitosa en la actividad eléctrica chilena.

Todo parece una terrible defensa corporativa, una de esas absurdas campañas que terminarán por minar la confianza de la ciudadanía en las organizaciones empresarias. Es sospechosa la insistencia en “la judicialización”, ese fantasma que acecha a los proyectos, el favorito de los “terroristas eléctricos”. ¿Será que les molesta la “igualdad ante la ley”, que hace que los derechos de modestos pescadores sean tan importantes como los de un poderoso conglomerado brasileño-alemán?

lunes, 20 de agosto de 2012

Naufraga Hidroaysén


Ahora que en “las duras” se conoce a Endesa como socio mayoritario, es dudoso que en nuestras tierras haya socios minoritarios que lo quieran acompañar en sus aventuras.

El naufragio de la economía española parece haber llegado a nuestras costas: Endesa España debe buscar fondos en el mercado financiero chileno. Pareciera que dicha compañía y su matriz italiana han perdido sus fuentes habituales de financiamiento. Nada más elocuente sobre la profundidad de la crisis española.

Se trata de aumentar el capital de Enersis sin que Endesa España ponga ni siquiera un peso, y sin perder participación en ella. Compensaría los aportes líquidos del aumento de capital con participaciones en otras sociedades tasadas por la misma Endesa. La opinión de los accionistas minoritarios de Enersis sobre esta operación no ha estado en la “Tabla”. Los españoles han querido un “dos por uno” en Enersis: hacer caja (nadie sabe para qué) y vender sin discusión ni análisis del Directorio de Enersis (la eventual compradora), bienes por el equivalente ni más ni menos, a la bullada inversión en el 50% de HidroAysén.

Este episodio no sólo ha servido para ver la agilidad y eficacia de las autoridades regulatorias y de los directorios de las AFP. Nos ha recordado también, que los españoles de Endesa son los que quieren salvar a Chile de la “oscuridad”. Después del episodio de Enersis, ¿quedará alguien que pueda creer que ellos con HidroAysén, pretenden realmente bajar el costo de la energía a los chilenos? ¿Hay aún inocentes que quieran sacrificar la Undécima Región en beneficio de esta Endesa española que “tanta consideración” muestra hoy a accionistas minoritarios chilenos?

Las urgencias del “gigante español” (hoy con pies de barro), no le permiten considerar ni tiempos ni formas. Van al ritmo de la crisis española, que con la fuerza de un huracán, amenaza llevarse por delante todo lo que encuentra, ya sean respetables autoridades o venerables empresas.

Endesa España ha mostrado la hilacha. Tan urgida por recaudar fondos de la manera que sea, deja dudas gigantescas sobre su capacidad de financiar HidroAysén, lo que quizás explique el enigmático y reciente “hecho esencial” de Colbún. Y ahora que en “las duras” se conoce a Endesa como socio mayoritario, es dudoso, por decir lo menos, que en nuestras tierras haya socios minoritarios que lo quieran acompañar en sus aventuras.

martes, 14 de agosto de 2012

Estados Bálticos: Tres (no tan) pequeños países

En veinte años más es probable que alcancen el nivel de ingreso de sus socios de la UE y parezcan una nueva Finlandia.

Lituania, Latvia (Letonia) y Estonia. Lejanos física y mentalmente de Chile, pero ya involucrados intensamente en la modernidad, como que Skype se desarrolló en Estonia.

Cadena humana antisoviética
Cada país más grande que Bélgica u Holanda, sumando los tres siete millones de habitantes. En común tienen haber formado parte del Imperio Ruso de los Zares, Lituania por cien años y Latvia y Estonia algo más de doscientos, hasta la Revolución Comunista de 1917 que fracasó en su empeño de incluirlos en la recién formada Unión Soviética. Pero en 1939 los tres Estados Bálticos debieron someterse, lo que dio origen a lo que los hermana hoy: el odio intenso al comunismo y a la URSS (lo que no hace fáciles la relaciones actuales con Rusia). A finales de los ochenta aprovecharon el reformismo de Gorbachov para recuperar su independencia, cuyo gesto más publicitado fue la cadena humana de dos millones de ciudadanos desde un extremo al otro de los tres países. Mucho dice del carácter de sus habitantes que las declaraciones de independencia se anunciaron con guarniciones del Ejército Soviético en sus territorios.

Estonia es prima hermana de Finlandia, un mundo de campesinos. Latvia cuya capital Riga, fue la tercera ciudad del Imperio Ruso Zarista, vivió vinculada a Alemania. Lituania por muchos años estuvo asociada a Polonia.

Con ingresos por habitante en PPP de US$5.000-US$6.000 a comienzos de los noventa, hoy Estonia llega a US$ 21.000, Lituania a US$19.600 y Latvia a US$16.200, cifras que ya consideran los dramáticos ajustes del 2008 gracias a los cuales estos países muestran este año las cifras más altas de crecimiento de la UE y una situación económica y financiera consolidada. En veinte años más es probable, al ritmo de progreso actual, que alcancen el nivel de ingreso de sus socios de la UE y parezcan una nueva Finlandia. Pero aún así, deberán recuperar los fuertes déficits en inversiones orientadas al bienestar de los ciudadanos por los cincuenta años de comunismo. El fantasma de la URSS penará por muchos años más a los tres Estados Bálticos.

lunes, 6 de agosto de 2012

Emerge Polonia

Polonia, con una población algo menor que la española, pero liderando a otros países de su región, se comienza a vislumbrar como la nueva estrella que asciende.
En 20 años España se convirtió en la estrella de la UE, hasta que la crisis del 2009 puso al descubierto que el resplandor se debía, en buena medida, al aumento sustancial de la deuda privada de los españoles (sistema financiero, empresas y familias).

Río Vístula, factor unificador de Polonia
Hoy es un lastre que compromete al Euro. Al momento de flaquear España ya se habían incorporado a la UE nuevos socios provenientes del centro de Europa, liberados del comunismo y de la opresión soviética. Polonia fue uno de ellos. Con una población algo menor que la española, pero liderando a otros países de su región, se comienza a vislumbrar como la nueva estrella que asciende.
Los polacos aún deben recorrer un largo trayecto para ocupar el sitial que desocupan los españoles, pero lo hacen a partir de una base sólida. Su cultura es milenaria y ha resistido casi tres siglos de esfuerzos avasalladores de naciones interesadas en su extinción. La educación tiene una larga trayectoria y su calidad se hace evidente en múltiples manifestaciones de la vida polaca.

Su sociedad hoy es homogénea, casi exclusivamente polaca, una herencia de los duros procesos étnicos que vivió Polonia en el siglo XX. Es también igualitaria gracias a un mundo rural marcado por la pequeña propiedad y por la nivelación forzada de los años del comunismo. También parece ser el baluarte del catolicismo en Europa, junto a su vecino, Lituania. Muchas razones para pensar que a Polonia será difícil que la domine la frivolidad que arruinó al sur europeo. Las desventuras del siglo XX, a diferencia de España, unieron profundamente a los polacos. No olvidan los polacos los 30 años terribles de Europa (1915-45), y los 45 años de sometimiento a la Unión Soviética.

No es extraña entonces la estabilidad política y el progreso económico de Polonia. Por 20 años y hasta el 2011 la economía creció en un 4,2% promedio, y el ingreso por habitante subió de US$5.800 (PPP) a US $20.300 (PPP). En medio de Alemania y Rusia que causaron su desventura en el pasado, estos vecinos le garantizan hoy una posición envidiable. En 10 años más Polonia debe superar a una España desconcertada y dividida.

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Poland's Strategy