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lunes, 14 de enero de 2013

Cataluña a paso firme a la Independencia

En la Independencia los catalanes han encontrado la solución para los males que les afligen.

Arturo Mas
Desde que en septiembre del año pasado irrumpiera la voluntad independentista de los catalanes, el gobierno de Cataluña del Presidente Mas ha dado pasos sólidos y contundentes para impulsar el proceso de Independencia. Primero fue el llamado a elecciones para renovar el Parlamento y obtener un claro mandato de la ciudadanía. Después, y ya con una manifiesta mayoría de los partidos independentistas de cerca de dos tercios de los votantes, los dos principales partidos CyU y Ezquerra acordaron un programa de acción que considera llamar a la ciudadanía a una consulta antes del 2015.


lunes, 3 de diciembre de 2012

Cataluña ¿La Tormenta Perfecta?


El independentismo catalán por la desesperación de su población, se hará aún más potente, aunque no tenga conducción política a través del sistema establecido.


“Hemos pasado de un Parlamento autonómico a uno ‘soberanista’, es algo histórico”.

Es el sentir de los independentistas catalanes que alcanzaron el 62% de los votos en la renovación del Parlamento (sin considerar a las pequeñas agrupaciones que no obtuvieron diputados), el mismo 62% que esos partidos obtuvieron como “regionalistas” sin proclamar la causa de la Independencia en las elecciones anteriores. Si antes el 62% del electorado era sólo regionalista, ahora el 62% es independentista, un cambio radical. A ese porcentaje hay que sumarle una parte del electorado de los socialistas de Cataluña. Así las cosas, hoy los independentistas son cerca del 70% de los catalanes.

¿Entonces, por qué el centralismo español cantó victoria después de las recientes elecciones en Cataluña? Sólo por la pérdida de diputados de un partido independentista, que fueron reemplazados por diputados de los otros partidos independentistas. ¡Magro consuelo!

El cambio de las fuerzas al interior de los independentistas complica la dirección de este movimiento, más aún cuando deben acordar políticas para el Gobierno Regional en medio de la crisis económica. ¿Quién dirigirá a esta potente corriente que puede ser muy destructora si no se la encauza adecuadamente? ¿Disminuirá por una dirección ausente o sin coordinación? Difícil, porque movimientos tan radicales obedecen a razones muy profundas, en este caso el fracaso del Estado español que ha sumido a España en una crisis catastrófica que ya dura cuatro años. (El déficit del gobierno está sobre el 8% del PGB, la morosidad bancaria es del 12% de los créditos, el PGB sigue cayendo, la deuda pública ha crecido al 90% del PGB y el desempleo ya se proyecta en el 27%).

El independentismo catalán por la desesperación de su población, se hará aún más potente, aunque no tenga conducción política a través del sistema establecido. Ayudarán a ello el Gobierno español y los centralistas que “torean” a los catalanes y no buscan una salida “civilizada” a este divorcio político. Los ingredientes parecen ser explosivos para el sistema institucional español, una olla sin válvula de escape para el separatismo catalán.

Publicado en Estrategia

lunes, 5 de noviembre de 2012

Europa y Los Pirineos


¿Por qué no han de poder conversar su divorcio civilizadamente España y Cataluña?

La Unión Soviética encarnación del totalitarismo a lo largo de su historia, fue al momento de su disolución impecablemente civilizada y liberal. España que ha hecho de las libertades la razón de ser de sus últimos treinta años, las niega ahora a sus regiones. Mientras el Reino Unido recién acordó apaciblemente con Escocia la separación si esa fuera la voluntad de los escoceses, para España el anunció de la independencia de Cataluña ha sido como mostrarle el trapo rojo al toro. Refugiándose en la Constitución, anuncia que bajo ningún concepto la aceptará .

El clima a la espera de las elecciones catalanas se enrarece con amenazas de boicot a los productos catalanes, declaraciones del episcopado español contrarias a la independencia de Cataluña, grandes empresas en Barcelona que trasladan sus operaciones, los obispos catalanes que defienden el derecho a la independencia y anuncian que estarán junto a su pueblo y con la policía regional de Cataluña que manifiesta su apoyo a las autoridades locales.

La Unión Europea se ha hecho por el diálogo y no por la fuerza. ¿Por qué no han de poder conversar su divorcio en forma civilizada España y Cataluña? Al fin y al cabo, España es el paraíso del divorcio entre las personas naturales. Al querer retener por la fuerza a Cataluña, España se transforma en un país esclavista ¿por qué y para qué?

Es de toda evidencia que el Estado español no ha cumplido con sus ciudadanos y por eso muchos se ven obligados a emigrar. ¿Pensarán los políticos españoles que 25% de desempleo es una mera estadística y que es aceptable “socializar” (“que pague doña Juanita”) las gigantescas deudas de sus bancos? El fracaso español justifica que las regiones quieran emprender sus propios caminos.

España anuncia que vetaría la participación de Cataluña en la Unión Europea. Pero jurídicamente no es claro que los ciudadanos catalanes deban perder su ciudadanía europea por este veto. No sería de todas maneras justo ni consecuente con el espíritu que ha recreado Europa. ¿Será que España aún no entiende que en Europa se habla el idioma de la razón y no el de la fuerza? ¿Limita aún Europa por el sur con Los Pirineos?

lunes, 1 de octubre de 2012

No me abandones Cataluña


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Las reacciones españolas a la gran marcha de Barcelona han ido de la ignorancia inicial (RTVE intentó que pasara desapercibida) al posterior despecho y al gesto perplejo. Ahora es tiempo de análisis y ya son miles los que tratan la explosión catalana.

Casi todos asumen que los líderes catalanes son responsables del siniestro, pero ellos sólo pueden seguir la opinión pública, verdadero torrente que ha de terminar con Cataluña afuera de España. Por eso llamaron a elegir un nuevo Congreso en noviembre, que consultará a la ciudadanía catalana sobre la Independencia. “Al fin nada es eterno”, ni los estados históricos.

Cataluña se ha enamorado de la independencia y la libertad y no entiende razones económicas (si las hay), ni constitucionales, ni compromisos históricos. La crisis española despertó su sensibilidad e imaginación. “Siente” que España ha fracasado y que hay que buscar nuevas fórmulas. Preferible un albur que “la crónica de una muerte anunciada”. La pasión que hoy la anima es su fuerza para salir del fondo del hoyo en que se encuentra.

España gritará, acusará, llorará, amenazará. Pero es impotente y no tiene recursos. Está de rodillas esperando su ejecución. Para ella el dolor y el abandono. Para Cataluña la esperanza.

Con otras independencias en el horizonte la Unión Europea acomodará sus instituciones políticas a los independentismos. Deberá cuidar también la continuidad del comercio regional para evitar mayores males.

Los catalanes seguramente renunciarán al euro e introducirán su propia moneda para ser competitivos de inmediato, y llamarán a sus acreedores para ordenar el “gran desmadre español”, renegociarán y castigarán las deudas, las propias y las que asuman de España, públicas y privadas (¡escalofríos de los banqueros!).

¿Por qué no considera Rajoy algo parecido en España? ¿Será peor que el “rescate europeo”? ¿Son más importantes los bancos europeos que su país? ¿No es hora de terminar la lenta agonía a la que se ha sometido al pueblo español?

“Quédate, quédate toda la negra noche, hasta que llegue el día siguiente”. Ya se oye en España esta canción que suplica a Cataluña. Pero la noche española es una noche llena de horrores y los catalanes la quieren más prometedora.

Publicado en Estrategia

viernes, 21 de septiembre de 2012

El Día de la Independencia


La Unión Europea ha hecho obsoletos los viejos Estados y abre paso a  incontables regionalismos que enriquecen el panorama europeo.

“La magnitud del descalabro hace pensar que la sociedad española hará un ajuste de cuentas radical con la política y los políticos… ¿Resistirá el Estado Español? ¿Se derrumbará para dar paso a nuevas realidades como el Estado Vasco y el Estado de Cataluña?” (columna del 26 de junio). Ya hay respuesta. La dio la gigantesca concentración de catalanes del 11 de septiembre.

En España parecía razonable frente a la crisis “ganar tiempo”, pero se olvidó a la ciudadanía que tiene su propio pulso y actúa sin saber de los tiempos de los políticos y de los economistas. El Estado español ya no da seguridad a los catalanes, que lo sienten como una amenaza para la vida del ciudadano común y por eso el millón o millón y medio de manifestantes enterró la bandera española y levantó la de Cataluña. Ahora, retrotraer las cosas a la situación anterior es prácticamente imposible.

El Estado español estiró la cuerda y ésta al fin se cortó. Aunque Madrid no lo quiera reconocer, lo que pasó en Barcelona marcará un antes y un después en España. Se repite una rebelión ciudadana como las que terminaron con el Comunismo y la URSS, donde las manifestaciones masivas hicieron que ya no hubiera vuelta atrás: se había roto el dique y el agua corrió con fuerza incontenible.

La independencia catalana no parece tan traumática como otras. El Estado español ha ido cediendo cuotas de soberanía: la defensa depende de la OTAN, su moneda es el Euro, el BCE será pronto un verdadero Banco Central, las Relaciones Internacionales las dicta la Unión Eurpea, no existen fronteras, hay libertad total de comercio y las personas se pueden desplazar libremente. No se observa por dónde Cataluña, como socia de la Unión Europea, pueda echar de menos al Estado español. La Unión Europea ha hecho obsoletos los viejos Estados y abre paso a incontables regionalismos que enriquecen el panorama europeo. Una Europa que recibió a Finlandia, Lituania, Eslovenia, Eslovaquia, Latvia, Estonia, ¿se negará a Cataluña, Escocia, el País Vasco?

La crisis ha hecho que “lo más inesperado pueda suceder”. La economía ha cedido el paso a la política. Son los efectos de la crisis en toda su crudeza (columna del 27 de enero).