Europa y Rusia por Rutas Diferentes
Introducción
Una vez terminado el período soviético era natural la reintegración de Rusia en su mundo, el mundo de la Gran Europa al cual ha pertenecido al menos por un milenio, y del que se vio privado por setenta años de vida soviética. El siglo XX sin embargo no aró en vano. Las distintas experiencias en él de rusos y europeos, dificultan la reaparición de la antigua Europa. Por otro lado Estados Unidos y algunas naciones del Centro y del Este de Europa hacen todo lo posible por mantener a Rusia aislada y alejada de su antiguo mundo. Por eso los veinticuatro años desde el 1991 hasta el 2015, no han resuelto la reintegración de Rusia a Europa que así se ha visto privada de nuevas energías para salir de la parálisis en que se encuentra.
Comentarios sobre Europa Central, Europa del Este, Rusia, Crisis Europea, Crisis Española, Energía en Chile, asuntos políticos, sociales y económicos de Chile.
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sábado, 6 de junio de 2015
Europa y Rusia
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viernes, 18 de octubre de 2013
Verano en Helsinki
Helsinki es una ciudad para vivirla, llena de humanidad, que mejora a sus habitantes y les hace grata su vida.
Los prejuicios suelen ser malos consejeros. Sucede con Helsinki la capital de Finlandia que se sitúa en el extremo nororiental del Báltico. A nosotros, nietos del Mediterráneo, el norte de Europa nos aparece envuelto en una bruma difusa y vaga. Estamos lejos de sentirlo como el centro de intensa actividad comercial, cultural y política que ya se manifestó como tal durante la existencia de la Liga Hanseática en el siglo XIII. Nos parece entonces sorprendente oír noticias de la lejana Finlandia que dan cuenta de un notable desarrollo de la modernidad.
Los prejuicios suelen ser malos consejeros. Sucede con Helsinki la capital de Finlandia que se sitúa en el extremo nororiental del Báltico. A nosotros, nietos del Mediterráneo, el norte de Europa nos aparece envuelto en una bruma difusa y vaga. Estamos lejos de sentirlo como el centro de intensa actividad comercial, cultural y política que ya se manifestó como tal durante la existencia de la Liga Hanseática en el siglo XIII. Nos parece entonces sorprendente oír noticias de la lejana Finlandia que dan cuenta de un notable desarrollo de la modernidad.
| La modernidad en Finlandia se vive en medio de una simplicidad y sencillez que no descoloca al ser humano. |
martes, 14 de agosto de 2012
Estados Bálticos: Tres (no tan) pequeños países
En veinte años más es probable que alcancen el nivel de ingreso de sus socios de la UE y parezcan una nueva Finlandia.
Lituania, Latvia (Letonia) y Estonia. Lejanos física y mentalmente de Chile, pero ya involucrados intensamente en la modernidad, como que Skype se desarrolló en Estonia.
Cada país más grande que Bélgica u Holanda, sumando los tres siete millones de habitantes. En común tienen haber formado parte del Imperio Ruso de los Zares, Lituania por cien años y Latvia y Estonia algo más de doscientos, hasta la Revolución Comunista de 1917 que fracasó en su empeño de incluirlos en la recién formada Unión Soviética. Pero en 1939 los tres Estados Bálticos debieron someterse, lo que dio origen a lo que los hermana hoy: el odio intenso al comunismo y a la URSS (lo que no hace fáciles la relaciones actuales con Rusia). A finales de los ochenta aprovecharon el reformismo de Gorbachov para recuperar su independencia, cuyo gesto más publicitado fue la cadena humana de dos millones de ciudadanos desde un extremo al otro de los tres países. Mucho dice del carácter de sus habitantes que las declaraciones de independencia se anunciaron con guarniciones del Ejército Soviético en sus territorios.
Estonia es prima hermana de Finlandia, un mundo de campesinos. Latvia cuya capital Riga, fue la tercera ciudad del Imperio Ruso Zarista, vivió vinculada a Alemania. Lituania por muchos años estuvo asociada a Polonia.
Con ingresos por habitante en PPP de US$5.000-US$6.000 a comienzos de los noventa, hoy Estonia llega a US$ 21.000, Lituania a US$19.600 y Latvia a US$16.200, cifras que ya consideran los dramáticos ajustes del 2008 gracias a los cuales estos países muestran este año las cifras más altas de crecimiento de la UE y una situación económica y financiera consolidada. En veinte años más es probable, al ritmo de progreso actual, que alcancen el nivel de ingreso de sus socios de la UE y parezcan una nueva Finlandia. Pero aún así, deberán recuperar los fuertes déficits en inversiones orientadas al bienestar de los ciudadanos por los cincuenta años de comunismo. El fantasma de la URSS penará por muchos años más a los tres Estados Bálticos.
Lituania, Latvia (Letonia) y Estonia. Lejanos física y mentalmente de Chile, pero ya involucrados intensamente en la modernidad, como que Skype se desarrolló en Estonia.
| Cadena humana antisoviética |
Estonia es prima hermana de Finlandia, un mundo de campesinos. Latvia cuya capital Riga, fue la tercera ciudad del Imperio Ruso Zarista, vivió vinculada a Alemania. Lituania por muchos años estuvo asociada a Polonia.
Con ingresos por habitante en PPP de US$5.000-US$6.000 a comienzos de los noventa, hoy Estonia llega a US$ 21.000, Lituania a US$19.600 y Latvia a US$16.200, cifras que ya consideran los dramáticos ajustes del 2008 gracias a los cuales estos países muestran este año las cifras más altas de crecimiento de la UE y una situación económica y financiera consolidada. En veinte años más es probable, al ritmo de progreso actual, que alcancen el nivel de ingreso de sus socios de la UE y parezcan una nueva Finlandia. Pero aún así, deberán recuperar los fuertes déficits en inversiones orientadas al bienestar de los ciudadanos por los cincuenta años de comunismo. El fantasma de la URSS penará por muchos años más a los tres Estados Bálticos.
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